miércoles, 15 de febrero de 2012

La amortización y otros aspectos

Cuando contrates una hipoteca, seguramente leerás u oirás muchos términos que no termines del entender del todo. Aunque sepas lo que significa amortización, en este post te damos una serie conceptos y definiciones que no te vendrán nada mal…

La amortización es la cantidad económica necesaria para restituir un inmueble a su situación inicial como nuevo, puesto que su valor se ha ido reduciendo por el paso del tiempo y su acción negativa sobre la edificación. Una edificación se tiene por amortizada cuando el valor atribuido al inmueble, constituido por el conjunto de suelo y edificación, es inferior al del suelo libre de esa edificación. Contablemente, es la cantidad destinada a reconocer la pérdida de valor del inmovilizado, tanto material como inmaterial.

Se distinguen tres significados de la amortización:

  • Técnico: es la expresión contable de la depreciación del inmovilizado en su aplicación en el proceso productivo.
  • Económico: el cargo equitativo a cada unidad de producto.
  • Financiero: tiene la finalidad de restituir el capital invertido en el material fijo.

En terminología financiera, la amortización implica la devolución del capital prestado. Devolución total o parcial de un préstamo, según lo pactado con la entidad financiera. La amortización puede ser mensual, semestral o anual.

Los aspectos más importantes en que debemos fijarnos son los siguientes:

  1. Plazo de duración del préstamo, es decir, número de años en que se va a devolver el préstamo. Hay que tener en cuenta que cuanto mayor sea el plazo de duración, las cuotas mensuales disminuyen, pero, por el contrario, en su conjunto se pagan más intereses.
  2. Periodicidad de las cuotas, es decir, intervalo entre pago y pago. Lo más habitual es que tengan carácter mensual (un recibo al mes), pero también pueden ser trimestrales o tener otra periodicidad que se pacte.
  3. Importe de las cuotas. Está integrado por dos elementos: la parte del capital del préstamo que se amortiza y los intereses que se pagan por todo lo que se debe. Generalmente, se utiliza en el denominado sistema de amortización francés, según el cual la cuota es constante durante toda la vida del préstamo (salvo que tratándose de interés variable, éste varíe), de forma que la parte interna de cada cuota de intereses va disminuyendo y paralelamente aumenta la de capital.
  4. Por último, se ha de estudiar la conveniencia de amortizar anticipadamente el préstamo. Es decir, si interesa que se pueda devolver el préstamo antes de los plazos pactados, en cuyo caso se ha de solicitar esta posibilidad al banco o caja de ahorros e incorporarla como pacto separado en la escritura, y negociar la comisión que se cobrará por ello. Desde 1994, la Ley ha establecido un tope máximo para esta comisión en los casos de hipoteca a interés variable, que no puede exceder de un 1% de lo que se anticipe. En las hipotecas a interés fijo, sin embargo, no existe límite legal, pero suele estar entre el 2 y el 4% de lo que se devuelva anticipadamente.







Americo, enviado desde iPhone 

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